El Papa León XIV reiteró este sábado su llamamiento a rechazar «cualquier explotación del nombre de Dios para fines militares, políticos o económicos», durante una audiencia en el Vaticano con representantes de la comunidad musulmana de Senegal.
Durante su discurso, el pontífice apeló a una «responsabilidad compartida» de musulmanes y cristianos para hacer frente a las injusticias globales.
Además del rechazo al uso del nombre de Dios, el Papa pidió «condenar todas las formas de discriminación y persecución basadas en la raza, la religión o el origen» y alzar la voz «en apoyo a toda minoría que sufre».
«Hoy el mundo tiene gran necesidad de una diplomacia y un diálogo religioso basados en la paz, la justicia y la verdad», afirmó el obispo de Roma, quien señaló que el diálogo entre credos es un «medio valioso para aliviar las tensiones y construir una paz duradera».