Con 56 votos a favor el senador Honorio Henríquez obtuvo la Presidencia del Senado tras una disputa con el senado Alfredo Deluque, del partido de La U, quien además tenía el guiño del presidente electo, Abelardo de la Espriella. El samario tendrá las riendas del primer año de mandato y será quien entregue la banda presidencial al futuro mandatario nacional.
Su elección no fue tarea sencilla. Henríquez llegó a la instalación del Congreso con “desventaja” e incluso fue clave la presencia del director de Centro Democrático, Gabriel Vallejo, para la construcción de acuerdos finales y obtener la victoria.
La elección se produjo durante la sesión de instalación del Congreso elegido para el periodo 2026-2030 en medio de una intensa puja política por la Mesa Directiva de la corporación y tras alcanzar los apoyos necesarios en la plenaria.
Henríquez también ejercerá la Presidencia del Congreso de la República y tendrá entre sus principales responsabilidades dirigir las sesiones plenarias, coordinar la agenda legislativa y representar al poder legislativo en los actos protocolarios establecidos por la Constitución y la Ley 5 de 1992.
Le quiero decir que el gobierno, en cabeza del presidente Abelardo de la Espriella, es que puede tener la tranquilidad que acá vamos a someter a consideración, como dice la Constitución y la ley, todas las iniciativas, y lo haremos en el marco de la construcción colectiva de la búsqueda de consensos.
Yo no lo veo como una derrota. Esa es mi condición, mi talante. Yo lo que digo, ya se pasó una página hoy, desde mañana comencemos a construir; este país tiene muchas necesidades para ponernos en que unos ganaron, otros perdieron, cuando la nación colombiana, y excúseme ser reiterativo, tiene muchas dificultades.
Quiero darles las gracias a los 103 senadores, porque la democracia es así, unos ganan, otros pierden. Si usted mira los números, yo obtuve votación de todos los sectores, eso es lo que uno tiene que resaltar. Y un mensaje con toda la franqueza, y es lo que yo me propongo y le he pedido a Dios que me ilumine, que me dé sabiduría, esta nación se construye colectivamente, es otro el escenario que nos espera.
Miren cómo se pueden juntar los opuestos para trabajar de la mano. Y eso es lo que yo espero, ojalá podamos que el presidente Abelardo radique sus iniciativas del gobierno y entre todos busquemos los acuerdos y los consensos. Eso es lo que ustedes van a ver de esta mesa directiva y particularmente de Honorio Henríquez, eso es lo que me caracteriza.
Quiero darle las gracias a Álvaro Uribe por la confianza que ha depositado en mí a lo largo de estos años y hoy no sería inferior a lo que me ha enseñado, a los valores y a los principios que debemos pregonar.